María José García del Moral y Mora
María José García del Moral y Mora, pintora granadina, es hija del pintor Amalio García del Moral. La influencia de su padre, catedrático de dibujo de las Facultades de Bellas Artes de Madrid y de Sevilla, poeta, gran investigador de personajes andaluces y hombre cultísimo, es patente en la obra de María José a quien desde muy niña Amalio le contaba cuentos con un antiguo catalogo de Paul Klee y mas tarde le hacía leer a Platón durantes las largas tardes del verano, al Quijote y a los clásicos. Junto con su padre, su tío Antonio García del Moral, hombre erudito y sabio le aclaraban cuantas dudas le surgían de sus lecturas. En ese ambiente, descubre a Jean Paul Sartre y al poeta Arthur Rimbaud del que pronto lee Une Saison en Enfer.
A la vez que completa sus estudios de Bachillerato, ingresa en la entonces llamada Escuela de Bellas Artes. Viaja a Italia atraída por sus museos e iglesias, donde descubre a Miguel Ángel, a Leonardo y sobre todo a Botticelli.
Es licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla. En Madrid amplía estudios y hace su tesis doctoral. En sus visitas al museo del Prado cada semana gustaba repasar a los grandes pintores españoles: Velazquez, Goya, etc. De una de esas visitas recuerda que cuando iban a restaurar las Meninas de Velazquez, su padre y ella, desconfiando de las restauraciones, se despidieron del cuadro con un sentido “hasta dentro de cien años”.
Comienzan en esos años sus exposiciones en la Galería Alfama de Madrid, en el Palacio de la Madraza de Granada y en distintos lugares de Sevilla.
Se traslada a París, donde enseña dibujo en el Liceo Español. Durante los años de Francia, expone en Clermont-Ferrand, en la Sala de exposiciones de la Embajada de España en París, en Roma en Villa Albali, en la Haya, y participa en decenas de exposiciones: en el Grand Palais en una exposición que organiza la Sociedad de Artistas Franceses, Bruselas y pintores de la Unión Europea y en distintas Salas de exposiciones de Arte Contemporáneo.
De la mano de una amiga granadina afincada en París, conoce directamente a Ljubinka Jovanovic Mihailovíc; cuya pintura le impresiona y a quien dedica un artículo sobre su obra publicado en la universidad de Sevilla. Este artículo le supuso la máxima nota académica en el curso de arte contemporáneo que la profesora Ana Guash impartía en la universidad Complutense de Madrid. Poco tiempo después pinta el cuadro titulado Homenaje a Ljubinka, y que en este año 2009 ha sido motivo de la semana cultural de un Instituto de Murcia.
A su vuelta, ya casada y nacida su hija Marina, lee su tesis doctoral en la Universidad Complutense de Madrid.
Obtiene una plaza en la Facultad de Ciencias de la Educación.
A la muerte de su padre Amalio, se dedica a unificar toda la obra del pintor en la sede de la Fundación Amalio, que fue el estudio del pintor en la plaza de Doña Elvira de Sevilla.
En la actualidad profesora de pintura en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Sevilla, donde durante cinco años ha impartido la asignatura de Iniciación al Colorido. En los dos últimos cursos ha cambiado a la de Pintura del Natural.
María José ha sido Vicedecana de la Facultad de Bellas Artes y Directora de Promoción Cultural de la Universidad de Sevilla, implicando a la comunidad universitaria, desde su gestión, en numerosas actividades artísticas tanto a los alumnos como a los profesionales de las Bellas Artes.
Recientemente ha expuesto en Oviedo en varias ocasiones, en la sala de exposiciones de Caja-Sur de Córdoba y en Cajagranada asicomo en la Fundación Amalio de Sevilla.
Ha sido comisaria de todas las exposiciones sobre Amalio de las que cabe destacar la que su ciudad natal, Granada, dedicó al pintor en la Sala museal de Cajagranada. De sus últimos viajes a Nueva York, Rusia y Kenia han quedado en la mirada de la pintora huellas que se reflejan en las obras que aquí se exponen expresión de las distintas culturas, :paisajes y , arquitecturas.